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El submarino japonés I-168

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Imagen de http://www.navsource.org

El I-68 era un submarino de la clase Kaidai ―KD6A—. De estos sumergibles oceánicos, grandes y muy rápidos en superficie (en los años 30 eran los más rápidos del mundo), se hicieron tres variantes (A, B1 y B2) con escasas diferencias entre ellos. Se construyeron 8 unidades: I-168, I-169, I-70, I-171, I-172, I-73, I-174, e I-175, ninguna de las cuales sobrevivió a la II GM.

El I-73 frente a la bahía de Ariake (24-04-1939)
Foto de http://www.combinedfleet.com

El I-68 fue el primero de la serie. El 18-06-1931 se inició la construcción en el Arsenal Naval de Kure. Botado el 26-06-1933, se completó el primero de junio de 1934 y entró en servicio el 31 de julio del mismo año.

Eslora pp 98,4 metros, eslora flotación 102,6 y eslora máxima 104,7 metros.
Manga máxima 8,2 metros. Calado 4,57 metros.
Desplazamiento a plena carga en superficie/inmersión 1.785/2.440 toneladas métricas.
Velocidad máxima en sup./in. 20.5/8.2 nudos*.
Autonomía 14.000 millas a 10 nudos/65 millas a 3 nudos.
Profundidad máxima: 76metros.
Dos hélices, dos motores semidiésel Kampon de 4.500 CV/unidad y dos motores eléctricos de 900 CV/unidad.
Armamento: Un cañón de 100 mm (con posterioridad se sustituyó por uno de 120 mm), dos ametralladoras AA, una de 13,2 mm y otra de 10,16 mm, 6 tubos de 533 mm ―4 a proa y 2 a popa―, 14 torpedos (podía llevar hasta 20 en detrimento de la autonomía y el número de tripulantes). Dotación normal: 70 hombres.

Foto de https://es.wikipedia.org

Esto es lo que se sabe de su historial:

Ya hemos dicho que entró en servicio el 31 de julio de 1934 y lo hizo bajo el mando de el Lt Cdr (Lieutenant Comander) Otoji Nakamura.

El 23 de noviembre de 1941 zarpó de Kwajalein (Islas Marshall) para su primera patrulla de guerra en aguas de las Islas Hawái. El 8 de diciembre se apostó frente a la entrada de Pearl Harbor, para rescatar posibles supervivientes de las tripulaciones de los submarinos enanos participantes en el ataque a esta base de la armada de los EE.UU. Los días 13, 14 y 15 sufrió sendos ataques con cargas de profundidad que dañaron muchas unidades de acumuladores e inundaron los tubos lanzatorpedos de popa. El día 28 del mismo mes entró en Kawajalein para efectuar reparaciones de emergencia. Volvió a zarpar el 31 en demanda de Kure, Japón, a donde llegó el 9 de enero de 1942 para efectuar las reparaciones necesarias.

El 31 de enero, el comandante Yahachi Tanabe asumió el mando del submarino.

Parece que nuestro submarino no participó en la Batalla del Mar de Coral (7 y 8 de mayo de 1942), pero una de sus víctimas sí que lo hizo: El USS Hammann.

Foto de http://www.navsource.org

El 20 de mayo de ese año, el I-68 fue renombrado I-168.

El 23 de mayó zarpó de Kure para efectuar su segunda patrulla en aguas, esta vez, de Midway, a donde llegó el día 31.

El 2 de junio el I-168 mandó un informe señalando gran actividad aérea del enemigo.

El día 3 rodeó el atolón de Midway para informar de las condiciones meteorológicas a la flota combinada japonesa, que se disponía a invadir el citado atolón y destruir la flota enemiga —Batalla de Midway, 4 a 7 de junio de 1942—.

El 5 de junio emergió a unos mil metros al SW de la isla Sand del atolón y disparó seis cañonazos contra las instalaciones militares, sin causar daños aparentes. Los proyectores luminosos de búsqueda lo localizaron, por lo que tuvo que sumergirse para evitar el contraataque. Con todo, sufrió dos ataques consecutivos, uno de un buque patrullero y otro de un hidroavión Catalina. Salió indemne de ambos.

El día 6 de junio a las 04:10, al norte del atolón, avistó a unas 12 millas un gran portaaviones e inició inmediatamente la aproximación. A las 06:00 detectó al primero de los destructores de escolta. El I-168 en inmersión, con paciencia y habilidad, logró infiltrarse en el interior del escudo de protección formado por 5 destructores. Éstos protegían al portaaviones Yorktown (CV-5) —previamente dañado por la aviación naval japonesa— y al destructor Hamman (DD-412)que abarloado al primero, le suministraba energía y sistemas CI.

El Yorktown recibe un impacto directo durante la Batalla de Midway
Foto de http://www.maritimequest.com

Una vez burlados los destructores, el submarino se situó en posición de lanzamiento (aproximadamente a una milla de los blancos) y a las 13:31 disparó una salva de 4 torpedos. Uno de los torpedos partió en dos el destructor (84 muertos) y dos de los tres restantes, alcanzaron al enorme portaaviones. Le provocaron averías que eliminaban cualquier esperanza de poder salvar al buque, el cual todavía tardó 17 horas en hundirse.

Foto de https://www.ibiblio.org
USS Yorktown (CV-5): Portaaviones clase Yorktown.
Desplazamiento a plena carga: 25.900 toneladas.
Eslora máxima: 251,4 metros. Manga máxima: 33,4 metros.
Calado máximo en lastre: 7,9 metros.
Propulsado por 4 turbinas Parson alimentadas por 9 calderas Babcock & Wilcox. Velocidad: 32,5 nudos. Autonomía: 12.500 millas a 15 nudos. Dotación: 2.217 hombres
Armamento defensivo (1942): 8 cañones de 5’/38, 4 montajes cuádruples AA de 1.1’/75, 24 cañones AA Oerlikon de 20 mm, 24 ametralladoras AA .50’.
Aviones embarcados: 90. Catapultas hidráulicas: 3.
Entró en servicio en setiembre de 1937.

Foto de http://www.navsource.org
USS Hammann (DD-412): Destructor clase Sims.
Desplazamiento a plena carga; 2.246 toneladas.
Eslora: 106,2 metros. Manga: 11 metros. Calado: 4,1 metros.
Propulsado por 2 hélices movidas por turbinas de vapor con una potencia total de 50.000 CV. Velocidad: 35 nudos. Autonomía: 3.660 millas a 20 nudos. Dotación: 192 hombres.
Armamento: 5 cañones de 5’/38, 4 cañones AA de .50’/90, 2 tubos cuádruples lanzatorpedos de 533 mm, 2 varaderos de 10 cargas de profundidad.
Entró en servició en agosto de 1939.

Inmediatamente después de lanzar, el submarino se sumergió a 60 metros de profundidad. Los destructores y cazasubmarinos reaccionaron y en las siguientes horas el I-168 aguantó no menos de 48 cargas de profundidad más o menos cercanas, que le originaron graves averías. Muchas células de loacumuladores resultaron dañadas, lo que obligó a la tripulación a utilizar máscaras de gas. A las 16:40 emergió para cargar 

baterías, todavía a la vista de sus cazadores, aproximadamente a 9.000 metros. Los destructores se acercaron y a unos 4.500 metros, iniciaron el fuego. Para entonces, el submarino japonés había cargado las baterías lo suficiente y pudo volver a sumergirse.

En la madrugada del día 7 logró romper el contacto y escapar.

El día 19 efectuó una breve escala en Yokosuka, donde hizo combustible, y a continuación navegó hacia Kure, donde recibió una calurosa bienvenida. El 26 del mismo mes llegó a Sasebo para efectuar reparaciones. El comandante Kinzo Tonozuka se hizo cargo del mando del buque.

El 31 de agosto, ya reparado, asumió el mando el Lt Cdr Katsuji Watanabe.

El 15 de octubre, este último fue relevado por el Lt Cdr Sakae Nakajima (ex comandante del I-157).

El 18 de noviembre entró a dique seco en Kure.

El 15 de diciembre zarpó hacia Truk (Islas Carolinas), a donde llegó el 22 del mismo mes.

El 1 de enero de 1943 llegó a Gualdalcanal (Islas Salomón), con 15 toneladas de suministros para la guarnición japonesa de la isla, pero cuando había desembarcado únicamente el 60 % de la carga, tuvo que huir ante la caza de dos patrulleros norteamericanos. A los dos días llegó a la isla Shortland, al SSE de Bougainville, Islas Salomón. Al día siguiente zarpó en demanda de Truk, Islas Carolinas, a donde llegó el día 7. Tras cargar combustible y provisiones, volvió a zarpar al día siguiente con rumbo a Kure, Japón, a donde llegó tras 6 días de navegación.

El 22 de febrero zarpó de este último puerto hacia Yokosuka, a donde llegó el 25 del mismo mes.

El 5 de marzo zarpó hacia Kiska, Islas Aleutianas, con escala en Paramushiro, Islas Kuriles.

Imagen de http://2.bp.blogspot.com

Estuvo patrullando al sur de Amchitka, I. Aleutianas, entre el 18 de marzo y el 1 de abril, cuando retornó a Kiska. El día 4 zarpó desde esta isla llevando soldados hasta Attu, otra isla del archipiélago ocupada por Japón. El día 17 del mismo mes, zarpó desde esta última con un cargamento de municiones y correo para Kiska, a donde llegó el 19 de abril.

El 19 de mayo entró en Yokosuka, Japón.

El 12-07-1943 zarpó de Kure hacia Truk, Islas Carolinas, a donde llegó el 22 del mismo mes.

En tres días volvió a zarpar hacia el Archipiélago de Bismarck.

Imagen de https://es.wikipedia.org

El 27 de julio radió un informe ordinario, probablemente desde el Canal de San Jorge (entre Nueva Irlanda y Nueva Bretaña). Este fue el último mensaje recibido del S-168.

El mismo día al anochecer, a las 17:54, en el Estrecho de Steffen (entre Nueva Irlanda y Nueva Hanover), avistó un submarino enemigo que resultó ser el Scamp (SS-277). Antes de proseguir demos primero un vistazo al sumergible rival.

Foto de https://en.wikipedia.org
El USS Scamp (SS-277) era un submarino de la clase Gato, tipo diésel-eléctrico con un desplazamiento de 1.549/2.463 toneladas**, una eslora de 95 metros, una manga de 8,3 metros y un calado máximo de 5,18 metros. Velocidad 20,25/8,75 nudos. Dotación 60 hombres. Profundidad operativa 91 metros. Autonomía 11.000 millas en superficie a 10 nudos y 48 horas a 2 nudos en inmersión. Armamento 10 tubos lanzatorpedos (6 a proa y 4 a popa) de 533 mm, 24 torpedos, un cañón de 127 mm, un Bofors AA de 40 mm y un Oerlikon AA de 20 mm. Propulsión diésel eléctrica, 4 generadores Fairbanks Morse totalizando 5.400 CV, 4 motores eléctricos totalizando 2.740 CV acoplados a dos hélices.
Se empezó a construir el 6 de abril de 1942 en el Astillero Naval de Portsmouth, se botó el 20 de julio del mismo año y entró en servicio a los dos meses.
El 7 de marzo del año siguiente empezó su primera patrulla de guerra. En sus patrullas hundió diversos buques enemigos, antes de sucumbir con toda la tripulación en la octava patrulla, al sur de la bahía de Tokio, el 11-11-1944.

Decíamos que a las 17:54 horas del 27 de julio de 1943, el I-168 avistó al SS-277 un momento antes que este lo avistara a su vez.

Podría decirse que fue un combate en buena lid, en igualdad de condiciones y entre rivales muy similares. Desgraciadamente, como en toda guerra, el resultado siempre es trágico.

El I-168 disparó primero, un único torpedo. El Scamp evadió el ataque realizando una inmersión de emergencia. A las 18:12 el submarino americano, al mando del Lt Cdr Walter Gale Ebert, respondió al ataque con una salva de 4 torpedos a cota periscópica, que alcanzaron al sumergible nipón de lleno y lo hicieron explotar. El I-168 se hundió inmediatamente, junto con toda la tripulación.

Con fecha 15 de octubre de 1943 fue dado de baja en el registro de la Armada Imperial Japonesa  大日本帝国海軍 .

Román Sánchez Morata 09.09.2017

* Otras fuentes indican 23 nudos en superficie.

** Otras fuentes indican 1.526/2.419 toneladas.

El I-175 navegando.        Foto de http://photobucket.com
Fuentes:
https://www.zweiterweltkrieg.org
https://en.wikipedia.org
https://es.wikipedia.org
http://www.combinedfleet.com
http://www.de1939a1945.com
https://ww2db.com
http://admiral31.world.coocan.jp

 

Islas Desventuradas

 

Imagen de http://www.bibliotecanacionaldigital.cl

Este artículo se publicó hace más de cinco años, hoy lo volvemos a publicar, pero mejorado, corregido y aumentado:

Las islas Desventuradas son un conjunto de islas e islotes situadas en el Pacífico Sur, en la derrota de Iquique a Australia. El archipiélago de Juan Fernández, la tierra más cercana, está a más de 400 millas hacia el sur y la costa chilena se encuentra a unas 500 millas al este. Las Desventuradas están compuestas por el islote González, la roca Catedral y las islas San Ambrosio y San Félix.

El punto más alto de las islas está situado en la de San Ambrosio con 479 metros de altitud sobre el nivel del mar. La superficie total de las islas es de 3,9 km² distribuida de la siguiente manera:

San Félix          1.40 km²26°17′30″S  80°05′42″O

Islote González0.25 km²26°18′36″S  80°05′06″O

Roca Catedral   0.01 km²26°16′25″S  80°07′15″O

San Ambrosio   2.20 km² 26°21′37″S  79°53′28″O

La isla de San Felix es de formación  volcánica, muy árida y rodeada de arrecifes. Es de color oscuro excepto en los acantilados del extremo oeste, que son amarillos. La isla de San Ambrosio está formada enteramente por escorias volcánicas y basalto. La vegetación es escasa y no hay agua. Los acantilados aunque muy frecuentados por aves marinas, son demasiado empinados y escarpados para que se acumule el guano.

 

Fondeaderos y desembarcos

Rada de San Félix. Situada frente al extremo NW de la isla de san Félix. Las corrientes de marea fluyen hacia  SW y el NE con una intensidad de 1 a 3 nudos. Se puede fondear a una distancia de 4,5 cables con 33 metros de profundidad, arena negra,  con punta Leander al 125° y el borde NW de Morro amarillo al 221°.

    

Desembarco. Con dificultad se puede desembarcar en una cala de la costa norte, 2 cables al NE de Morro Amarillo, donde los acantilados amarillos de la parte W de la isla se encuentran con la costa de lava negra del E de la isla.

Hay otro fondeadero para barcos pequeños en Las Moscas. Una cala de 80 metros de ancho por 100 metros de fondo que se encuentra en la mitad de la costa N de la Isla de San Ambrosio. Se puede fondear en la cala con 40 metros de fondo arena. Se puede desembarcar en la playita del fondo de la cala.

Cartas:

UK 1389 Plans of Islas San Félix and San Ambrosio.

UK 4608 Plan of Rada San Félix.

Chile 2410 Islas de San Félix y San Ambrosio.

Chile 2411 Isla de San Félix.

 

Geografía y geología

La isla San Félix es una planicie relativamente baja y de forma alargada que se asemeja a una media luna, que se extiende unos 2.800 metros de E a W con una anchura media de 920 metros. En el extremo NW -cabo San Félix- se halla el cerro o morro Amarillo, de 193 metros de altura, cuyo color se debe a  la descomposición de la piedra volcánica esponjosa de que está constituido; en tanto que en el extremo SE -punta Bari- la isla se eleva formando un montículo de forma cónica que alcanza los 144 metros de altura, llamado Cono Negro. En el morro Amarillo hay un faro. La isla es árida y polvorienta y está plagada de moscas, polillas y ratones.

Imagen: http://www.sea-seek.com/

Desde punta Bari, y separada por un angosto canal en el que se observan arrecifes donde las olas rompen con mucha violencia, se desprende hacia el sur el islote González, de unos 900 metros de largo de N a S, unos 370 metros en el punto de mayor anchura y una altura máxima de 173 metros.

Hacia el 345º del cabo San Félix y a 1,4 millas de distancia se encuentra la roca Catedral de Peterborough un peñasco de formación volcánica que efectivamente parece una catedral medieval y que alcanza 53 metros de altura.

La isla San Ambrosio se encuentra aproximadamente a once millas al ESE de San Félix, tiene 3.700 metros de longitud, con un ancho máximo de unos 850 metros y está orientada  de E a W. Tiene forma de elipse excéntrica y el aspecto de una inmensa roca achatada e imponente, rodeada de acantilados casi verticales. El punto más elevado alcanza los 479 metros sobre el nivel del mar y se encuentra en la parte SW de la isla. El clima es más húmedo que el de la otra isla, con lo que sostiene más vegetación.

San Ambrosio no tiene un surgidero seguro para buques ya que las aguas que la rodean son muy profundas. Tampoco posee aguadas, pudiendo eventualmente obtenerse el agua que se acumula en las concavidades rocosas y en los barrancos durante las lluvias de invierno. La costa norte es, en general, limpia mientras que la costa sur es sucia.

En la isla existen varias chozas, donde viven los pescadores de langostas en la temporada en que está permitida su extracción.

Imagen: http://www.sea-seek.com/

El conocimiento científico de estas islas, que presentan notables diferencias entre sí, pese a encontrarse a tan escasa distancia una de otra, es muy reducido e incipiente.

San Félix y San Ambrosio y sus islotes adyacentes constituyen fragmentos de dos islas volcánicas que representan la parte superior de un macizo volcánico que se levanta sobre el fondo oceánico a unos 4000 metros de profundidad y cuyas dimensiones en la base alcanzan 70 por 50 kilómetros.

La primera de las mencionadas islas, representa la mitad noroeste de la estructura volcánica original. El islote González está separado del cuerpo principal por una zona de fractura dejada por el colapso de dicho cráter principal, en tanto que la Catedral de Peterborough corresponde a un “cuello volcánico parásito” de estructuras basálticas columnares. Las características geológicas del volcán revelan una actividad reciente y probablemente latente. San Félix no presenta erosión en su superficie y las lavas -en términos geológicos- tienen estructuras “muy frescas” que soportan sólo vegetación rastrera.

En la isla San Ambrosio hay muy poco que sugiera la presencia de un cráter volcánico; sin embargo, también constituye un fragmento de una estructura volcánica mayor que, contrastando con lo que ocurre con San Félix, se halla muy erosionada y ha desarrollado en su parte superior un buen perfil de suelo con cubierta vegetal.

El centro principal de emisión de este antiguo volcán ha estado cercano a la pared sur de la isla.

Según un destacado vulcanólogo, “estas islas están asociadas a cadenas volcánicas y a puntos calientes aún activos dentro de la Placa de Nazca; en consecuencia, ellas se encuentran asociadas a una zona sísmica y volcánica activa, por lo que no puede descartarse la ocurrencia eventual de erupciones o sismos en el futuro”. Al respecto, cabe agregar que históricamente se ha registrado actividad sísmica en ambas islas y actividad volcánica en San Félix. Sobre el último aspecto el autor recién mencionado señala que “en San Félix se informa de la existencia de actividad volcánica consistente en la emisión de gases sulfurosos en el acantilado sur, hacia  el interior de la caldera colapsada. Por otra parte, en 1978, se registró actividad sísmica local asociada a un centro volcánico activo en dicha isla”.

 

Clima, flora y fauna

En el archipiélago generalmente las lluvias y la nubosidad son escasas, aunque tienen un incremento en invierno. El viento es relativamente constante e impera un régimen anticiclónico con vientos del sur y del sur-este. En San Ambrosio, gracias a su mayor altura puede crear condiciones de mayor condensación de vapor de agua.

Las Desventuradas están sometidas a un régimen oceánico superficial de aguas subtropicales, excepto en invierno, en que suele recalar alguna borrasca procedente del sur.

El aislamiento geográfico y el elevado nivel de plantas endémicas y las características biológicas de las mismas, han suscitado desde hace largo tiempo el interés de los botánicos en estas islas. Lamentablemente, debido a su distancia del continente y por encontrarse alejadas de casi todas las rutas normales de navegación, pocos han sido los biólogos que han podido visitarlas.

La cubierta vegetal de una y otra islas es notablemente diferente. En efecto, en San Félix hay un claro predominio de un liquen y las plantas superiores son mucho más escasas y se encuentran sólo en las áreas ligeramente quebradas, donde subsisten gracias al rocío matinal; en cambio, en San Ambrosio el desarrollo vegetal es notablemente superior, gracias a la niebla que se suele formar en la parte superior de la isla. La mayor cobertura vegetal se asocia también con la presencia de suelos más desarrollados.

Hasta el año 1869, en que arribó a las islas la corbeta Chacabuco, nada se sabía en relación con su vegetación. Sin embargo, en esa ocasión se recolectó una especie en San Félix y siete en San Ambrosio. El material respectivo fue analizado por el célebre naturalista alemán, avecindado en Chile, Rodulfo Amando Philippi, quien emitió un informe al respecto.

En 1874, Ramón Vidal Gormaz recolectó otras cuatro especies, las que fueron estudiadas por F. Philippi, quien también publicó un trabajo describiéndolas. Posteriormente se han descubierto nuevos vegetales, llegándose a determinar hoy en día, que en San Félix existen ocho especies diferentes -un árbol, dos arbustos y cinco herbáceas anuales- y, en San  Ambrosio, diecinueve especies -un árbol, seis arbustos y doce herbáceas-. Sólo seis especies son comunes de ambas islas y un total de catorce son endémicas

La especie arbórea corresponde a la “Thamnoseris lacerata” (compuesta), que puede alcanzar cinco metros de altura, con troncos de hasta treinta centímetros de diámetro. Este árbol -que algunos lo mencionan sólo como “una mata grande”- se encuentra abundantemente en las planicies superiores de San Ambrosio, y también se halla en San Félix, en el cerro Amarillo, aunque en forma muy escasa. El comandante Ramón Vidal Gormaz expresa en su informe que en San Félix “es la mayor de todas las plantas y que adquiere las proporciones de un arbusto, de un metro de altura cuando más”.

Las especies arbustivas, por su parte, no exceden de los 50 a 80 centímetros de altura.

Las hierbas son todas anuales, excepto una que es perenne.

En cuanto a la fauna de las islas Desventuradas, podemos decir que ésta presenta seis especies residentes de aves marinas y, comprobadamente, sólo dos de aves terrestres. Respecto de las primeras, cabe señalar que cuatro de sus especies son comunes con las de la isla de Pascua y tres con las de la isla Salas y Gómez, coincidencia que curiosamente es mayor que la existente con la avifauna del archipiélago de Juan Fernández, pese a ser éste más cercano. Las aves más comunes en las Desventuradas son el piquero blanco, las pardelas y diversos gaviotines. Además se encuentra allí el petrel de Kermadec y la fardela blanca de Masatierra (Pterodroma defilippiana).

Foto de https://www.islandconservation.org

El piquero blanco es sin duda la más abundante en San Félix, donde se reproduce entre agosto y febrero. Sus nidos se encuentran dispersos tanto en la planicie como en los fondos planos de las quebradas protegidas del viento. También se observan allí -al igual que en San Ambrosio- las tijeretas y el gaviotín de San Félix.

Según un autor, y refiriéndose a cierta mortandad comprobada de aves marinas, “la introducción del gato doméstico por la tripulación de la goleta pesquera San Félix, antes de 1960, parecen ser la causa directa de esa mortandad”, agregando que, “como no hay más agua que lloviznas ocasionales y las hierbas son muy escasas, el gato probablemente mate aves marinas para aprovechar la sangre y el agua contenidas en sus vísceras y satisfacer sus necesidades hídricas, ya que en los cadáveres sólo el contenido visceral está ausente”.

En lo que se refiere a las aves terrestres, en las islas -y más propiamente en San Ambrosio-, existe sólo una sóla especie de rapaz: una subespecie de cernícalo americano (Falco sparverius fernandensis) que vive en esta isla, así como en el Archipiélago de Juan Fernández. Si bien otras especies de aves terrestres tales como el zorzal, la bandurria y garzas han sido comunicadas por observadores poco expertos, en todo caso está comprobada la existencia del queltehue. Varias son las especies de aves marinas que se han registrado en el mar, junto a estas islas, que son probablemente la ubicación de invierno de especies que se reproducen en la Antártida, como el petrel gigante (Macronectes giganteus) y el petrel moteado (Daption capense).

Respecto de la fauna de artrópodos, sólo existen estudios relativos a San Ambrosio, en que se constata la existencia de 74 especies de insectos, 7 de arácnidos, 2 de pseudo escorpiones, 20 de ácaros, dos de isopoda y 2 de chilopoda. En estas islas existen diversas especies de pinnípedos, entre ellos el lobo marino fino de Juan Fernández “Arctocephalus philippii”, conocido también como “lobo de dos pelos”, que es el de mayor valor comercial. Al respecto, los datos históricos y los registros contemporáneos demuestran que este lobo habita en forma exclusiva en Juan Fernández y en las Desventuradas.

En la época en que ambos archipiélagos fueron descubiertos, algunas de sus playas y roqueríos se encontraban atestados de estos animales, lo que prontamente desató el interés por la explotación comercial de sus pieles y de su aceite, sobre todo, en un principio, en Juan Fernández, donde fueron cazados por centenares de miles. Posteriormente y ante el virtual agotamiento de los lobos en dicho lugar, los cazadores lo hicieron en San Félix y San Ambrosio, cuyas colonias de estos animales probablemente se vieron incrementadas ante su natural emigración a estas islas ante la persecución de que eran objeto. Sin embargo, como era de esperar, los cazadores no tardaron en llegar a ellas, donde también cazaron lobos por miles, haciendo declinar notablemente su población.

Un estudio basado en datos obtenidos de diversos autores, ha determinado que en 1792 el capitán J. Roberts, a bordo de la fragata Jefferson obtuvo 13.000 pieles en las Desventuradas; que el capitán Colnett en 1793 o 1794, obtuvo sal en las islas Galápagos “para salar pieles en San Félix y San Ambrosio”; que el capitán D. Greene, a bordo de la fragata Neptune, logró obtener 35.000 pieles en San Ambrosio en el año 1798, y que, en 1801, loberos de los Estados Unidos “cazan en gran número” en ambas islas. Lo anterior determinó que, ya en la primera mitad del siglo XIX el negocio de las pieles dejara de ser rentable, pues montar una expedición para obtener sólo algunas docenas de pieles no resultaba lucrativo.

La explotación llegó a tal extremo que hubo un momento que la especie se estimó extinguida. Sin embargo, un censo efectuado por científicos en 1970, determinó la existencia de 459 animales en Juan Fernández y, cuatro meses después, en un viaje efectuado a las islas Desventuradas en el R/V Hero, “sólo en San Ambrosio se avistaron dos animales juveniles, después de un siglo y medio que no se tenía noticias de ellos”. Posteriormente, en octubre de 1977, se observaron en San Ambrosio alrededor de 300 lobos finos, específicamente en el lugar denominado por los pescadores bahía “Punta de Lanza”.

En cuanto a la fauna ictiológica de las islas Desventuradas, cabe señalar que se registran 28 especies distintas de peces, repartidas en 19 familias. Cinco de las especies son compartidas con la isla de Pascua y el 70% de esta fauna es común con la de Juan Fernández.

Entre los peces que se encuentran en estas aguas, se pueden mencionar atún, bacalao, corvinilla, anguila, jerguilla, jurel, agujilla y tollo. También se ven frecuentemente peces voladores, como asimismo, delfines de vientre blanco.

Especial mención merece la existencia en estas islas de langostas de mar (jasus frontalis), cuyo alto valor comercial determina que en ciertos períodos del año arriben, especialmente a San Ambrosio, pescadores procedentes de las islas Juan Fernández, que se instalan allí por temporadas. Estas langostas difieren de las de Juan Fernández, siendo su coloración rojo anaranjado mucho más acentuado y su talla promedio mucho mayor, probablemente, esto último, debido a su explotación menos intensa.

Población

Además de los pescadores temporeros en amba islas, la armada de Chile mantiene una pequeña base no permanente, en la isla de San Félix con, a temporadas, una reducida dotación de personal.

En los años setenta del siglo pasado, la misma armada construyó una pista de aterrizaje de más de 2.000 metros de longitud con orientación NW-SE. Cerca de la base está situado el basurero con todos los desperdicios generados por la dotación y cientos de bidones oxidados. En mayo del 2009 un buque de Green Peace se presentó delante de la isla para protestar por la ubicación en ella de los bidones que, según esta organización, contienen material altamente contaminante. La reacción que este modesto artículo produjo, parece confirmar la acusación de la organización ecologista.

Historia

En un principio, se creyó que habían sido descubiertas por Fernando de Magallanes en su viaje a Oriente. Su nombre se debería a que, cuando Magallanes salió del estrecho, se encontraba en problemas por la falta de alimentos, y al descubrir que estaban deshabitadas y sin vegetación, las llamó Las Desventuradas. Posteriormente se comprobó que no se refería a estas islas.

Cincuenta y cuatro años después de que Chile fuera descubierto por su parte austral por Fernando de Magallanes y treinta y nueve años después que lo fuera por el norte por Diego de Almagro, el 8 de noviembre de 1574, el piloto español Juan Fernández descubrió realmente las islas San Félix y San Ambrosio, conocidas también como las islas Desventuradas. Dieciséis días más tarde, en la misma navegación hacia el sur, Juan Fernández descubriría el archipiélago que hoy lleva su nombre, constituido por las islas Más a Tierra (Robinson Crusoe), Santa Clara y Más Afuera (Alejandro Selkirk).

Casi cinco años después que Juan Fernández descubriera las Desventuradas, pasó frente a las mismas el navegante Pedro Sarmiento de Gamboa quien escribió: “ahora se les llama por los santos San Félix y San Ambor”. Sin embargo, por corrupción lingüística, el nombre del mártir Ambor se confundió con el del más famoso obispo San Ambrosio.

 En los años próximos siguientes al de su descubrimiento, se supone que las islas Desventuradas no volvieron a ser visitadas, por su carácter inhóspito y la ausencia de aguadas en ellas, aunque es muy posible que algún “barco de Lima” las haya avistado, aunque “más deseoso de salvarse de sus agrios cantiles que de detenerse a examinarlos”.

Algunas fuentes hablan de que en 1687, el capitán Davis habría visto la isla San Félix; sin embargo, no sería hasta 1789, cuando las islas fueron reconocidas por el navío español San Pablo, al mando de Antonio Casulo, oportunidad en la que se habría denominado “González” al islote vecino a San Félix por el SE, posiblemente en memoria del sargento mayor Blas González, gobernador a la sazón del archipiélago de Juan Fernández.

En 1791 La Descubierta, al mando de Alejandro Malaspina, reconoció las islas sin desembarcar en ellas.

Pintura de José del Pozo, extraída de https://c2.staticflickr.com

El primer desembarco conocido se efectuó en mayo de 1793. El capitán inglés Santiago Colnett, navegando a la caza de la ballena y por asuntos mercantiles en la corbeta Rattler, encontró y describió tanto a San Félix como a San Ambrosio, pero lo más probable es que la isla fuera ya descubierta y conocida por los marinos españoles. El día 20 intentó abordar San Ambrosio en una chalupa, lo que no logró debido a lo escarpado de la costa. Similares intentos hizo al día siguiente en San Félix, pudiendo desembarcar en esta última isla sólo el día 22, con mucho riesgo y gran dificultad. A su vez, también le resultó arduo abandonarla, ya que los botes volcaban en las rompientes, muriendo uno de sus mejores marineros al ser golpeado por una de las embarcaciones al zozobrar.

De las descripciones y narraciones que hizo el capitán Colnett, se desprende que sus trabajos hidrográficos y de exploración fueron los primeros que se ejecutaron en el archipiélago. Posteriormente, muchos otros viajeros han visitado las islas, como asimismo cazadores para explotar los codiciados cueros de los lobos de dos pelos que allí abundaban y para extraer guano de aves marinas.

En 1832, el almirante francés De Petit Thouars, en la fragata Venus, reconoció San Félix y fijó sus coordenadas geográficas.

También diversos buques de guerra han estado allí. Tal es el caso de L’Astrolabe y la Zélée de la expedición de Dumont d’Urville, quien no bajó a tierra y denominó “Pitón” al Islote González y “Buque” a la roca hoy conocida como “Catedral de Peterborough”, concordando en esto último con Colnett, quien había dicho que semejaba un buque a la vela.

El teniente don Leoncio Señoret –marino francés incorporado a la Armada de Chile–, al mando de la goleta Colo Colo, visitó San Félix en 1841 con el objeto de verificar la posible existencia en dicha isla de un depósito de mercaderías de contrabando. Al respecto sólo encontró las ruinas de un rancho de piedra que, según la tradición, habría sido la habitación y sepultura de un marinero abandonado allí por un jefe de contrabandistas, el que, después de alimentarse por mucho tiempo con sangre de pájaros, murió por falta de agua.

En el año 1850, comisionado por su gobierno para explorar la isla San Ambrosio, el teniente Parkin, al mando del HMS Portland, desembarcó en una roca del lado norte de aquélla y, con gran dificultad y riesgos, pudo trepar hasta la cima de la isla, cuyas laderas son casi verticales. Allí no halló guano, aunque sí relató que la cumbre se encuentra cubierta con una especie de arbustos y brezos.

En 1861, la bricbarca Juana Sánchez, al mando del capitán Heraclio Martínez, fondeó y desembarcó gente en San Félix.

A fines de 1865, durante la guerra con España, fondeó en San Félix el vapor Antonio Varas, proveyendo de carbón a las fragatas peruanas Apurimac y Amazonas, integrantes de la escuadra aliada chileno-peruana formada para afrontar el conflicto, que  se dirigían a Chiloé.

La corbeta Chacabuco, al mando del capitán de corbeta Enrique Simpson, arribó a las islas a mediados de 1868, desembarcando en San Félix el comandante y algunos oficiales, quienes la recorrieron y herborizaron.

En 1871 hizo observaciones en San Ambrosio la cañonera francesa Vaudreuil y lo propio hizo en 1873 la Atalante.

En septiembre y octubre del año 1874, el capitán de fragata don Ramón Vidal Gormaz, al mando de la goleta cañonera Covadonga efectuó una exploración de las islas, como asimismo algunos estudios hidrográficos y oceanográficos, emitiendo al respecto un amplio e interesantísimo informe, publicado en 1875 en el “Anuario Hidrográfico de la Marina de Chile”.

Plano del grupo de islas San Felix y San Ambrosio levantado por la oficialidad de la goleta “Covadonga”
Imagen de http://www.memoriachilena.cl

Entre 1902 y 1903 efectuó un crucero de instrucción la corbeta General Baquedano al mando del capitán de fragata Arturo Cuevas Briones, zarpando desde Valparaíso al archipiélago Juan Fernández, Islas San Félix y San Ambrosio, Isla de Pascua, Nuku Hiva en Islas Marquesas, Tahití, Sidney y Auckland, regresando a Valparaíso en junio de 1903.

En lo político-administrativo, las islas Desventuradas integran la comuna de Valparaíso, de la provincia del mismo nombre, V Región. En lo marítimo, San Félix y San Ambrosio pertenecen a la jurisdicción de la Capitanía de Puerto de Juan Fernández, que incluye a las islas de ambos archipiélagos y que, a su vez, forma parte de la jurisdicción de la Gobernación Marítima de Valparaíso.

De acuerdo al D.F.L. (del Ministerio de RR.EE.) Nº 11, de 13 de noviembre de 1968, al tener las islas Desventuradas el carácter de “zona fronteriza”, todo extranjero que desee realizar exploraciones para efectuar trabajos con fines científicos o técnicos en el área, debe impetrar, a través del cónsul de Chile correspondiente, la autorización de la mencionada Dirección de Fronteras y Límites, la que podrá disponer que se incorporen a la expedición respectiva uno o más representantes de las actividades chilenas pertinentes, a fin de participar y conocer los estudios que se practiquen y sus alcances.

Durante la mejora y actualización de este artículo, mediante las imágenes satelitales de google maps, descubrí que la pista de aterrizaje de San Felix está asfaltada y que hay buenos caminos por toda la isla que enlazan edificios e instalaciones. No hay que ser un especialista para deducir que la pequeña base no permanente de la armada chilena se ha convertido en algo más.

También averigüé que durante la Guerra de las Malvinas, sin confirmar oficialmente, los británicos operaron un avion Hawker-Siddeley Nimrod R1, especializado en inteligencia electronica ELINT, desde esta isla.

En el año 2002 una expedición de radioaficionados visitó San Felix.

Foto de http://www.antronio.cl

Desde el año 2010, el biólogo marino Carlos Gaymer venía realizando estudios sobre la biodiversidad de las islas. En el 2013, participó en la expedición de la National Geographic Oceana a Las Desventuradas. Con posterioridad, el Dr. Gaymer, director del ESMOI, realizó un informe que permitió establecer que el ecosistema marino de este archipiélago tiene el mayor nivel de endemismo de especies costeras que se conoce en todo el mundo. El informe sirvió como base para proponer la creación de un parque marino.

Foto extraida de http://radio.uchile.cl

El 24 de agosto de 2016 el Gobierno de Chile decretó oficialmente la creación del Parque Marino Nazca-Desventuradas, que abarca más de 300 mil kilómetros cuadrados de superficie oceánica, alrededor de las Islas Desventuradas

Imagen de https://www.armada.cl

Por último, en la red he encontrado un blog en donde se relata una supuesta vuelta al mundo en velero. En el capítulo dedicado a estas islas “Etapa 20: Hacia Islas Desventuradas (y los porros ecológicos)“, se narra el encuentro, en San Felix, entre los tripulantes del velero, miembros de Greenpace y soldados del ejército chileno. No creo que sea cierto, pero podía haber sucedido perfectamente y, en todo caso, es graciosísimo.

Foto de http://www.antronio.cl

 

Román Sánchez Morata. 06-06-2012 y 19-08-2017

 

    Vídeo: Documental Isla San Ambrosio

     El Mercurio: “Las Islas Desventuradas son el hogar de una fauna única e irreemplazable

Fuentes:
Jaime Rivera Marfrán.
Admiralty Sailing Directions. South America Pilot Volume III
https://es.wikipedia.org/wiki
http://www.wetlands.org
http://www.oceandots.com
http://elopinadero.blogspot.mx
http://www.nationsencyclopedia.com/Americas/Chile-DEPENDENCIES.
http://www.fotolog.com
http://www.antronio.cl
https://www.islandconservation.org
http://radio.uchile.cl
“La guerra secreta de las malvinas” de Nigel West

http://www.bibliotecanacionaldigital.cl

Leer el original: http://www.navegar-es-preciso.com/news/las-desventuradas/

 

ISLAS CHINCHA, las islas peruanas del guano

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Las Islas Chincha son un grupo de islotes y tres pequeñas islas situadas a 21 kilómetros de la costa del sudoeste del Perú, país al cual pertenecen, cerca de la ciudad de Pisco en la Región Ica.

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La Isla Chincha Norte tiene aproximadamente 1,3 km de largo por 0,5 km de ancho, una superficie de 0,36 km² y una altura máxima de 34 metros sobre el nivel del mar. La Chincha Centro tiene 0,40 km² y su máxima altura (que lo es también de todas las islas) es de 79 metros. La Chincha Sur tiene 0,16 km².  En quechua sus nombres serían: Urpayguachaca, Quillayraca y Churuyoc. Al mayor de los islotes, que visto desde lejos se parece a un pan de azúcar, se le llama isla Goleto y está situado aproximadamente a una milla al SW del extremo sur de la isla Chincha Sur.

Leer más: http://www.navegar-es-preciso.com/news/islas-chincha-insulas-guaneras-peruanas-por-excelencia/

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http://www.navegar-es-preciso.com/

TROMELIN, la isla de los malgaches resilientes

 

Foto de http://lasislasdelmundo.blogspot.mx

La Isla Tromelin (en francés Île Tromelin) es una isla o islote de unos 800 metros cuadrados. Rodeada de arrecifes que hacen muy difícil el desembarco, mide aproximadamente 1650 metros de largo por 650 metros de ancho. Se trata de un islote coralino y arenoso de forma almendrada prácticamente plano, el punto más alto apenas alcanza los siete metros, con apenas vegetación y sin agua. Está ubicada en el océano Ìndico, a 254 millas al ENE de Madagascar y a 302 al NNW de la Reunión ―15°53’30”S, 54°31’30”E―.

Imagen de http://www.archaeology.org

La isla pertenece a Francia, adscrita al distrito de las îles Éparses de l’océan Indien de las Terres australes et antartiques françaises o TAAF, pero es reclamada por la República de Mauricio. Su ZEE (Zona Económica Exclusiva) tiene más de 280.000 km².

La isla no está habitada de manera permanente. Tiene una pista de aterrizaje sin asfaltar de 1200 metros de longitud.

Foto dehttp://lasislasdelmundo.blogspot.mx

Foto de https://fronterasblog.com

Descubierta en 1720 por el navegante francés Jean Marie Briand de la Feuillée, al mando del barco de la Compañía de las Indias Orientales “Diane”, quien le impuso el nombre de Île des Sables.

Imagen de https://twitter.com/soliloquor

En 1761 naufragó, en los arrecifes que la rodean, el barco francés L’Utile.

El 29 de noviembre de 1776, Bernard Boudin de Tromelin, al mando de la corbeta francesa La Dauphine, desembarcó en la isla, rescató a los supervivientes del naufragio de hacía 15 años, reclamó la soberanía francesa de la isla y determinó su situación. La isla se rebautizó con el nombre de este caballero francés.

Administrativamente la isla quedó adscrita a Mauricio.

En 1810, durante las guerras napoleónicas, esta última isla capituló delante de las fuerzas británicas y quedo en posesión del Reino Unido. El Tratado de París ratificaba el cambio de soberanía, pero no especificaba que la dependencia anexa de Tromelin estuviera incluida en el tratado. En esto último se basa la reclamación la República de Mauricio sobre el islote.

En 1830 el capitàn Laplace se acercó a la isla y no pudiendo desembarcar, la rodeó para comprobar que no hubiese náufragos, señalando que varias cabañas seguían en pie.

En 23 de noviembre de 1867, el tres mástiles indio “Atieth Rahamon”, al mando de Samuel C. Hodges, en travesía de Mauricio a Bombay cargado de azucar y dos pasajeros, naufragó al SE de la isla. La tripulaciòn y el pasaje consiguieron desembarcar en Tromelin. Un bote abierto fue despachado en demanda de socorro. 33 días más tarde los 57 supervivientes fueron rescatados por el bergantín francés “Pionnier”, al mando del capitán Delaselle.

Entre 1953 y 1954 se construyó una estación meteorológica y las dependencias para su personal, aunque hoy en día funciona de manera automática. Por las mismas fechas se plantaron unas cuantas palmeras.

Foto de http://static.panoramio.com

En los años 2007 y 2013 se realizaron varias expediciones arqueológicas patrocinadas por la UNESCO, que averiguaron casi todo lo que sabemos sobre los náufragos abandonados.

En junio de 2010, Francia y Mauricio llegaron a un acuerdo de cogestión de Tromelin, acuerdo que, a día de hoy, sigue pendiente de ratificación.

Actualmente en la isla acostumbra a permanecer un pequeño destacamento de soldados franceses y periódicamente acuden meteorólogos y técnicos a efectuar trabajos de mantenimiento en las instalaciones meteorológicas y anexas.

Foto de http://lasislasdelmundo.blogspot.mx

El clima de Tromelin es tropical marítimo. Los vientos alisios soplan con regularidada entre marzo y noviembre (de 10 a 25 nudos entre el este y el sureste, con predomínio del ESE), siendo julio el mes más ventoso. La isla se halla en la trayectoria de las depresiones tropicales y ciclones en esta parte del mundo; en 1986 sufrió el paso de dos ciclones. No llueve mucho, siendo octubre el mes más seco y enero y febrero los más lluviosos. La precipitaciòn total anual oscila entre 1000 y 1500 mm. La temperatura media es de 20 a 26º C, siendo febrero el mes más caluroso.

Una vez situados geográfica e históricamente, vamos a conocer la trágica historia del naufragio y posterior abandono de parte de los náufragos:

L’Utile era una flûte* francesa de 3 palos y 800 toneladas, construida en Bayona entre 1758 y 1759. Estaba previsto que se incorporara a la Armada, pero, concluida la Guerra de los Siete Años entre las coronas francesa y británica, no se consideró necesario y fue vendida a la Compañía Francesa de las Indias Orientales, que comisionó como armador a su corresponsal en Bayona, Jean-Joseph de Laborde.

L’Utile seguramente tenía este aspecto, si acaso un poco más pequeño.

Una flûte. Dibujo de Wenceslaus Hollar.

Imagen de https://upload.wikimedia.org

El 17 de noviembre de 1760 L’Utile zarpó de la capital lapurdina (país vasco-francés), hizo escala en Pasaia (Pasajes) para completar las provisiones y, de ahí, armado con treinta cañones, partió definitivamente hacia el océano Índico, con el capitán Jean de Lafargue al mando de una tripulación constituida por 142 hombres. Se ha determinado que gran parte de la tripulación era vasca, la mayoría de Baiona, pero también de BilboLekeitioEzpeletaBaigorri o Angelu. No obstante, tal como era y es usual en la mar, era una tripulación multinacional y en ella había también franceses, holandeses, españoles, gallegos y bretones.

L’Utile zarpó hacia el Indico con la prohibición expresa de traficar con esclavos. Llegados a Madagascar y cumplida la supuesta misión encomendada, el capitán con la probable complicidad de sus oficiales y de los administradores coloniales franceses, embarcó ilícitamente 160 esclavos malgaches, con la intención de venderlos provechosamente en las plantaciones de las islas Reunión y Mauricio que por aquel entonces se llamaban Ilê Bourbon e Ilê de France respectivamente.

Para evitar ser detectados, el capitán trazó una derrota por aguas poco frecuentadas, lo que le llevó cerca del islote Tromelin.

En la noche del 31 de julio de 1761, de acuerdo con el detallado relato del sobrecargo de la nave, esta se encontraba en las proximidades de la isla llamada entonces Île des Sables. El viento soplaba entre 15 y 20 nudos del SE. Las situaciones de las islas más pequeñas y remotas en las cartas marinas de la época, no eran muy precisas y un capitán más prudente probablemente se hubiera puesto al pairo a esperar la luz del día. Pero Jean de Lafargue parece que tenía prisa por desembarazarse de los esclavos y realizar beneficios. La “Utile” golpeó contra un arrecife destrozando el casco. La mayoría de los esclavos, atrapados en las bodegas, se ahogaron. A la mañana siguiente se vio que 123 tripulantes y unos 70 esclavos habían sobrevivido. El capitán sufrió una crisis nerviosa que lo inhabilitó profesionalmente, de manera que el primer oficial, Barthélémy Castellan du Vernet, tomó el mando, reuniendo a la tripulación para rescatar alimentos, herramientas, madera y otros restos útiles del naufragio; a continuación montaron dos campamentos, uno para los tripulantes y otro para los malgaches. Consiguieron agua salobre cavando un pozo en la parte NW del islote. Liderados por el primer oficial y ayudados por los esclavos, en dos meses construyeron un nuevo barco con los restos de L’Utile. La nueva embarcación se bautizó con el nombre de “La Providence”. Todos los tripulantes embarcaron en ella y abandonaron la isla. Du Vernet, antes de zarpar, prometió a los malgaches que volvería a por ellos.

Dibujo de Sylvain Savoia extraído de https://pbs.twimg.com

La tripulación, como veremos más adelante, pudo alcanzar Mauricio, pero los esclavos quedaron abandonados en aquel desolado pedazo de tierra, la Île des Sables, nombre muy apropiado pues en ella prácticamente solo hay arena. Por no haber, no había ni agua dulce, ni vegetación capaz de dar sombra.

La mayoría de los malgaches supervivientes murieron en los dos primeros años.

Dibujo de Sylvain Savoia extraído de http://lasislasdelmundo.blogspot.mx

Parece que un grupo de 18 abandonó la isla en una almadía al poco de que fueran abandonados, pero se desconoce si llegaron a Madagascar o a cualquier otro lugar.

Es de suponer que el grupo superviviente, ―probablemente los individuos más sanos y resistentes―, perdida toda esperanza de ser rescatados, decidió aceptar su destino y luchar para sobrevivir y establecerse en ese espacio natural tan inmisericorde. Incluso algunos de ellos puede que pensaran que era preferible la vida en libertad, aún en tan áspero entorno, que la esclavitud en el más amable de los vergeles. Como el testimonio de los supervivientes se perdió, no se sabía lo sucedido realmente y sólo se podían hacer conjeturas. Únicamente la arqueología podía arrojar alguna luz sobre su historia de abandono, supervivencia y, en última instancia, creación de una nueva comunidad.

Max Guérout, ex oficial de la marina francesa, investigador, buceador y arqueólogo fundó en 1980 el Grupo de Investigación de Arqueología Naval, más conocido por GRAN, sus siglas en francés. Desde entonces este grupo ha efectuado investigaciones en decenas de naufragios, principalmente en el Mediterráneo.

El GRAN, apadrinado por la UNESCO, llevó a cabo 4 expediciones a la isla en los años 2006, 2008, 2010 y 2013. Gracias a los resultados conseguidos, ahora se puede reconstruir parte de la historia de cómo sobrevivieron los malgaches abandonados durante quince años en un islote desértico y azotado con frecuencia por ciclones que pueden llegar a inundar la isla completamente.

En el transcurso de las expediciones se encontraron los restos del naufragio bajo el agua: anclas, artillería, lastre, fragmentos de la campana y otros objetos. En tierra, se localizaron numerosos vestigios: restos de un horno, restos de construcciones, los cimientos de un edificio de forma ovalada con muros de un metro de espesor y diversos objetos, entre ellos, 15 cucharas hábilmente manufacturadas, media docena de cuencos de cobre remendados una y otra vez, docenas de clavos y algunos grandes cuencos de plomo, probablemente para guardar el agua de lluvia. Es posible que el envenenamiento por este metal hubiese sido la causa de parte de las muertes acaecidas entre los abandonados.

Uno de los cuencos de cobre – Foto de http://www.archaeology.org

Otros hallazgos permiten afirmar que la base de la alimentación de aquellos robinsones estuvo constituida por tortugas y aves marinas, principalmente gaviotas, además de huevos de ave y algo de pescado.

Foto de http://lasislasdelmundo.blogspot.mx

También se estableció que, durante todos esos años, mantuvieron un fuego permanentemente encendido, que alimentaban con la madera recuperada de su naufragio, la depositada en sus playas por el mar y la proporcionada por la vegetación muerta de la isla.

 

El propio Max Guérout, destacó que los muros de lo que debieron ser sus viviendas están construidos con mucho esmero a base de bloques de coral. Datos como éste, afirma, avalan el convencimiento de que no fueron personas que se rindieron ante el infortunio, sino personas que, «con orden y método», trataron de sobrevivir.

Imagen de http://www.my-bordeaux-city-guide.com

Jean-Paul Demoule, del INRAP, organismo que participa en las investigaciones, ha llamado la atención sobre el hecho de que aquellas personas, que probablemente hasta entonces apenas se conocían y que procedían del altiplano de Madagascar, donde la altitud media es de 1.200 metros, tuvieron que adaptarse a un ambiente marino tremendamente hostil, lo que les obligó a recrear, casi partiendo de la nada, una cultura material e incluso espiritual.

En casi todas las comunidades malgaches de la época era tabú matar y comer tortugas, pero los náufragos tuvieron que quebrar ese tabú para subsistir. Dado que apenas se han encontrado restos humanos en la isla, es de suponer que también cambiaron las costumbres de enterramiento, lanzando los cadáveres al mar.

En esos años, los malgaches vivían en pequeñas chozas de madera, barro y paja, con cada grupo familiar en su propia parcela a cierta distancia de los vecinos. Tales materiales no estaban disponibles en Tromelin, por lo que tuvieron que conformarse con lo que tenían a mano: piedra arenisca de playa y bloques de coral. Asimismo tuvieron que agrupar las viviendas en el punto más alto de la isla para defenderse de temporales y ciclones.

Gracias a todo ello, un pequeño grupo sobrevivió. Puede decirse que la manufactura de ropas con plumas de ave (según testimonio de los rescatadores) y el nacimiento de un niño en la isla, consolidó la nueva comunidad como tal.

Imagen de https://www.researchgate.net

Pero volvamos con Du Vernet y los que escaparon de la isla.

Después de cuatro días de navegación, La Providence llegó a Madagascar, desde donde la tripulación fue trasladada a las islas Mascareñas. El capitán De Lafargue, nunca recuperado de su crisis, murió durante el viaje, siendo el primer oficial du Vernet el que dio la cara ante Antoine-Marie Desforges-Boucher, el gobernador de Mauricio, quien furioso por la violación de su prohibición de traer esclavos, se negó a organizar el rescate. Du Vernet solicitó en repetidas ocasiones un barco para volver a Tromelin, pero se le negó una y otra vez. Las noticias del abandono de los esclavos llegó a París y causó un breve revuelo, pero quedó en el olvido a raíz de la Guerra de los Siete Años (1756-1763) y la quiebra inminente de la Compañía de las Indias Orientales. De acuerdo a los documentos encontrados, du Vernet nunca se rindió.
En 1772, en respuesta a otra solicitud del primer oficial, el ministro de asuntos marinos acordó enviar una nave, “La Sauterelle”, que llegó a la Île des Sables en 1774 y envió una pequeña embarcación con dos tripulante a bordo para intentar el desembarco, pero el bote se hizo pedazos contra el arrecife. Otro barco siguió a La Sauterelle, pero tampoco fue capaz de desembarcar. Por fin, el 29 de noviembre de 1776, más de 15 años después del naufragio de L’Utile, La “Dauphine”, capitaneada por Jacques Marie Boudin de la Nuguy de Tromelin, además de tomar posesión de la isla en el nombre de Francia, rescató a los esclavos abandonados. Sólo siete mujeres y un niño de ocho meses de edad habían sobrevivido.

A la llegada del barco a la Ilê de France, el nuevo Gobernador, Jacques Maillart-Dumesle, manumitió a los supervivientes y tomó bajo su protección al niño, a su madre y a su abuela. Posteriormente hizo bautizar al niño como Moisés Jacques, a su madre como Eva, y a la abuela, que no quiso bautizarse, la llamó Dauphine. Las otras sobrevivientes también se establecieron en la Isla Mauricio, pero nada más se sabe de ellas.

Mauricio, Mauritius o Ilê de France – Foto de http://scienceblogs.com

La psicoanalista italiana Daniela Gariglio, en una obra colectiva que explora la noción de soledad, tomó el ejemplo de los abandonados de Tromelin para describir la formidable capacidad de resiliencia que muestran los individuos en situaciones extremas. “Los supervivientes de Tromelin son la demostración científica de que cuando el impulso vital se combina con el impulso creativo, se puede sobrevivir reinventando la vida”, explica la psicoanalista, quien evoca el paso de una soledad “destructiva” a una soledad “creativa” durante la larga estancia de los náufragos en la isla.

Imagen de https://www.researchgate.net

Y aquí, amigos lectores, termina esta historia que por un lado refleja la maldad e insolidaridad de algunos seres humanos, y por el otro muestra el instinto de supervivencia, adaptación y superación que anima a hombres semejantes en situaciones desesperadas.

Foto de https://natureduca.com

Román Sánchez Morata – 11-08-2017

*flûte, podría traducirse por urca.

Fuentes:
http://gara.naiz.eus
https://fr.wikipedia.org
https://fronterasblog.com
http://lasislasdelmundo.blogspot.mx
https://natureduca.com
https://chrismielost.blogspot.mx
https://fr.wikipedia.org
http://intrinsecoyespectorante.blogspot.mx
http://www.lemonde.fr
www.slate.fr
https://en.wikipedia.org
https://www.researchgate.net
http://www.france24.com
https://chrismielost.blogspot.mx
https://www.economist.com

La isla de Tromelin y el buque “Marion Dufresne”

16-04-2013 (Richard Bouhet/AFP) Foto extraída de http://www.francetvinfo.fr

 

Foto de http://www.slate.fr

Artículo original: http://www.navegar-es-preciso.com/news/tromelin-la-isla-de-la-resiliencia-humana/

El mal de mar, naupatía, cinetosis o mareo

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http://www.navegar-es-preciso.com/news/el-mal-de-mar-naupatia-cinetosis-o-mareo/

¿Quién no ha sufrido de este mal en algún momento de su vida? ¿Quién no se ha mareado alguna vez en algún medio de transporte? Pero,¿qué es exactamente el mal de mar? Según el DRAE: Desazonarse uno, turbársele la cabeza y…

Leer más: http://www.navegar-es-preciso.com/news/el-mal-de-mar-naupatia-cinetosis-o-mareo/

El hierro y el acero en la construcción naval -apuntes-

 

Hasta finales del siglo XVIII, la madera había sido el único material utilizado para la construcción naval en la historia de la humanidad. Desde el tronco apenas desbastado, pasando por el vaciado del mismo, las almadías, las embarcaciones de papiro o totora, las de bambú, las naves fenicias, griegas, romanas y cartaginesas, las drakkar, los juncos, los catamaranes polinesios, los praos micronesios, los dawns, las galeras, los jabeques, las cocas, las carabelas, los galeones, los bergantines, las fragatas, las bricbarcas, las goletas, etc., etc. Hasta los sofisticados y veloces clipperes de la carrera del te de finales del siglo XIX, la madera reinó sin rival si exceptuamos los currachs… seguir leyendo

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